Ya, si igual tiene ene cuática el título. Pero es que chiquillas, yo sé que muchas de ustedes me entienden. No soy la única que ha estado en esa situación, hecha bolita en la cama suplicando misericordia.
Y si bien existen algunas cuantas lo suficientemente despreciables suertudas como para no sufrir ese martirio, igual no está de más conocer el dato para recomendar a aquellas que, como yo, cada mes sufren del temido dolor de útero.
